

Durante el encuentro, además de condenar totalmente estas prácticas, Nguema Obiang Mangue ha ordenado una auditoria general e inmediata, insistiendo en que estos hechos no sólo vulneran los derechos de los usuarios del aeropuerto, sino que también afectan a la reputación de Guinea Ecuatorial.
Las primeras indagaciones indican que esta práctica sería ya una costumbre tolerada entre algunos funcionarios. De hecho, según la Gendarmería Nacional, las denuncias describen un modus operandi bien definido: parte de los fondos recaudados por estos cobros ilegales serían presuntamente repartidos entre funcionarios implicados, operando al margen del control institucional.
Desde la Dirección General de Aduanas se ha respondido que los protocolos vigentes están siendo revisados, con el compromiso de erradicar cualquier irregularidad. El titular del departamento ha asegurado que no se tolerarán vicios, ni malas prácticas dentro del sistema aduanero.
Actualmente, existe una nota de servicio que determina los objetos sujetos a pago en aduanas. Asimismo, un decreto presidencial establece que a los comerciantes nacionales se les cobre 10.000 francos por bulto de hasta 32 kilogramos. Sin embargo, varios testimonios apuntan a cobros duplicados aplicados exclusivamente a comerciantes extranjeros, sin respaldo documental alguno.
Ante esta situación, Nguema Obiang Mangue ha mostrado su preocupación y ha asegurado que los esfuerzos que despliega el Gobierno para mejorar la situación del país no pueden ser mermados por un grupo de individuos que no quieren adaptarse al desarrollo del país.





