

A continuación publicamos el discurso realizado por S.E. Obiang Nguema Mbasogo, Presidente de la República, Jefe de Estado y de Gobierno y Presidente en ejercicio de la Comunidad Económica de los Estados de África Central en apoyo a la República Democrática del Congo con motivo de la epidemia de Ébola que afecta al país
Malabo, a 1 de junio de 2026
Excelencias Señoras y Señores:
Intervengo como Presidente de la República de Guinea Ecuatorial y Presidente en ejercicio de la Comunidad Económica de los Estados de África Central, me conmueve y preocupa la actitud impasible del mundo ante las imágenes difundidas a través de los medios de comunicación y redes sociales internacionales, al ver el panorama estremecedor de la propagación de la epidemia del Ébola que está azotando en estos momentos a la hermana República Democrática del Congo y a los países vecinos, diezmando a sus poblaciones.
Es preocupante la nula intervención y apoyo de la comunidad internacional, al margen de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha desplegado todos los esfuerzos posibles, y la Unión Europea, que ha enviado una ayuda económica a los afectados.
Guinea Ecuatorial, en su calidad de presidente de la Comunidad Económica de los Estados de África Central, sale al paso para hacer un llamado y una invitación a todos los países de la comunidad internacional, sobre todo del continente africano, para ofrecer un apoyo económico, material y moral, con el fin de frenar el avance de esta peligrosa epidemia.
Nuestro país se solidariza con la República Democrática del Congo y con los demás países vecinos, cuyos gobiernos, pueblos y familias están siendo afectados por el Ébola.
Expresamos nuestro apoyo al personal sanitario que trabaja en primera línea para salvar vidas humanas.
Esta solidaridad que expresamos no es una simple actuación política, sino que la moral humana nos obliga a responsabilizarnos ante el sufrimiento de las poblaciones africanas.
Este silencio que muestra la comunidad internacional es peligroso, ya que el Ébola no conoce fronteras.
Por ello, la respuesta africana no debe ser esperada o limitarse a las fronteras de cada nación.
Cuando una epidemia afecta a un país africano, toda África debe levantarse en una acción coordinada y conjunta.
Si nos unimos para la protección de un solo país, equivale a la protección de todas las demás naciones.
La Unión Africana y el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (África CDC) deben seguir desempeñando un papel central en la coordinación de la respuesta contra esta epidemia.
Debemos movilizar todos los recursos sanitarios y humanos posibles, fortalecer la vigilancia epidemiológica y proteger a los países que están en riesgo y a sus vecinos.
Guinea Ecuatorial respalda una respuesta africana coordinada, bajo el liderazgo de nuestras instituciones continentales, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud y otros socios internacionales.
La solidaridad de nuestro continente no debe quedarse en palabras vanas, sino debe convertirse en recursos, movilización, protección de las comunidades vulnerables y acciones directas que alivien los sufrimientos de las poblaciones afectadas.
En momentos terribles como los que estamos viviendo actualmente, debemos actuar unidos porque cuando una parte de África sufre, toda África debe responder con solidaridad y humanismo.
África no debe esperar a que una crisis sanitaria se convierta en una emergencia global para actuar.
La prevención debe ser una política permanente.
Debemos invertir, de manera continua, en sistemas de alerta temprana, laboratorios capaces de enfrentar las crisis sanitarias y en la formación de un personal sanitario eficaz.
El mejor modo de enfrentar una crisis es prepararse antes de que llegue, reforzando la vigilancia, la comunicación pública y los mecanismos de respuesta rápida.
Las epidemias afectan a todos los sectores de la población, por ello, los sistemas de salud deben ser considerados parte esencial de la estabilidad de nuestras naciones.
Sin la participación de las comunidades, ninguna respuesta sanitaria puede tener éxito.
Nuestra respuesta al Ébola debe ser contundente y basada en la ciencia, transparencia, solidaridad y el respeto a la dignidad humana.
Debemos evitar estigmatizar a los países afectados, ya que el miedo dificulta la cooperación y perjudica los esfuerzos de contención de la propia epidemia.
La cooperación sanitaria africana no debe activarse solamente durante las emergencias.
Debe ser una tarea permanente.
Debemos aprender de esta crisis sanitaria para fortalecer la arquitectura africana de salud pública y estar preparados siempre, en todos los casos.
En este espíritu de responsabilidad compartida y solidaridad africana, Guinea Ecuatorial ha decidido dar una contribución voluntaria de un millón de dólares estadounidenses como expresión tangible de la solidaridad africana y contribución concreta a los esfuerzos continentales para paliar los efectos de la crisis que enfrentamos actualmente.
Esperamos que otros países secunden los esfuerzos de Guinea Ecuatorial aportando recursos económicos, materiales y personales para frenar la epidemia y evitar mayores pérdidas humanas.
MUCHAS GRACIAS





