





















El Secretario General del PDGE, Faustino Ndong Esono Eyang, los Secretarios Generales adjuntos Armando Ela Nsue Mengue y Judith Nfono Ngomo Nchama. así como la Primera Dama de la Nación, S.E. Doña Constancia Mangue de Obiang, ha rendido este martes 2 de julio un último y sentido homenaje a Doña Trinidad Mbulito Mesaka, histórica militante del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial, cuya vida estuvo dedicada a la educación, la política y la promoción de la mujer ecuatoguineana.
La jornada de despedida comenzó con unos minutos de duelo en la sede del PDGE en Malabo 2. Posteriormente el cortejo fúnebre se trasladaba hasta la Catedral de Malabo para una misa cuerpo presente, en la que la Primera Dama acompañó también la familia, arropada de autoridades del PDGE y miembros de la sociedad civil. Todos en oración por el alma de quien fuera una figura clave en el seno del partido.
Durante la homilía, el sacerdote destacó que la muerte no es el final, sino un paso hacia la vida eterna. “La mamá Trinidad se ha adelantado”, expresó el celebrante, “y venimos a orar para que el Señor tenga compasión de su alma y la reciba en su Reino”. Inspirado en las lecturas del día, también subrayó que Jesucristo ha venido a salvar almas, y que cada vida, como la de Doña Trinidad, tiene un valor eterno.
Posteriormente, se trasladaron junto al cortejo fúnebre hasta el cementerio municipal de Ela Nguema, en un gesto que subraya el respeto y afecto que siempre tuvieron por “Mamá Trini”, como se le conocía cariñosamente.
Nacida en Ekuku en 1946, Doña Trinidad Mbulito fue maestra diplomada, madre de seis hijos, y ocupó cargos de alta responsabilidad como Directora General en el Ministerio de Asuntos Sociales y Promoción de la Mujer, diputada en la tercera legislatura del PDGE, y secretaria sectorial de la Organización de Mujeres del partido. Participó activamente en congresos, seminarios y foros dedicados al empoderamiento de la mujer, siendo recordada por su entrega, carisma y compromiso inquebrantable con los ideales del partido.
Fallecida a los 79 años, deja tras de sí una herencia de lucha, servicio y amor al prójimo. Sus seis hijos, dieciocho nietos y cuatro bisnietos, junto a una gran familia política y espiritual, se unieron para darle el último adiós.
Departamento de Prensa del PDGE





