













Monseñor Bettencourt ha sido recibido por el Jefe de Estado, S. E. Obiang Nguema Mbasogo, en el Palacio Presidencial de Mongomo. La cita ha contado con la presencia del Presidente de la Conferencia Episcopal de Guinea Ecuatorial, Monseñor Juan Domingo Beká Esono.
El domingo 8 de diciembre, la Pareja Presidencial acudió a la Misa de Acción de Gracias, Súplicas y Petición de Dones por la conmemoración de la patrona de Guinea Ecuatorial, la Inmaculada Concepción. Una ceremonia religiosa oficiada por el Nuncio Apostólico de S.S. el Papa Francisco para Camerún y Guinea Ecuatorial, Monseñor José Avelino Bettencourt. Justo al día siguiente, el lunes 9 de diciembre, Monseñor Bettencourt ha sido recibido por el Jefe de Estado, S. E. Obiang Nguema Mbasogo, en el Palacio Presidencial de Mongomo. La cita ha contado con la presencia del Presidente de la Conferencia Episcopal de Guinea Ecuatorial, Monseñor Juan Domingo Beká Esono.
Doctorado en derecho canónico, el Nuncio Apostólico con residencia en Yaundé (Camerún) recibió su nombramiento el 30 de agosto de 2023. Esta constituye su primera audiencia con el Jefe de Estado y de Gobierno, S.E. Obiang Nguema Mbasogo, tras la presentación de sus cartas credenciales el mes de enero del año en curso, en el Palacio del Pueblo de Malabo.
En el menú de las conversaciones durante la audiencia, han cobrado especial atención las fructíferas relaciones entre la Santa Sede y Gobierno de la República de Guinea Ecuatorial, en las que -tal y como ha manifestado el representante papal- se está trabajando de forma más intensa que nunca: «He venido a presentar los saludos del Papa Francisco al Presidente de la República, así como a toda la Nación”, ha dicho Monseñor Bettencourt a la prensa tras el encuentro. «El Santo Padre, está muy cerca, y ama mucho a Guinea Ecuatorial y como representante, soy llamado a ser el corazón y los brazos del Papa Francisco a todos los guineanos».
Monseñor Bettecourt también invitó a los feligreses católicos a tener esperanza, coraje y fuerza, y a festejar con mayor realce, la navidad de Jesucristo que promete la resurrección de la humanidad, para la vida eterna. “En este contexto -ha dicho- tenemos que ser gente de esperanza”. También se ha referido al año próximo 2025, que será Año de Jubileo, y que la iglesia católica ha denominado “Año de los Peregrinos de Esperanza”, en un momento en el que el mundo necesita la fe y la esperanza para los múltiples problemas que nos asolan, como los conflictos y las guerras internacionales.
Información de María Jesús Nsang Nguema con fotos de Miguel Angel Andjimi (Equipo de la Prensa Presidencial).
Departamento de Prensa del PDGE





