













S.E. Teodoro Nguema Obiang Mangue ha viajado hasta Bata para participar en la ceremonia con la que la Iglesia Católica ha despedido al que en su día fue Obispo de Bata y Presidente de la Conferencia Episcopal en Guinea Ecuatorial.
En la tarde de hoy, viernes 6 de julio, el Vicepresidente de la Nación se ha trasladado de Malabo a Bata para participar en esta última ceremonia religiosa con la cual la Iglesia Católica ha despedido a quien fuera una de sus figuras más importantes.
Monseñor Anacleto Sima Ngüa nació en Mitemlete, Evinayong, en el año 1936. Desde muy joven destacó por su humildad, entrega e inteligencia, y por ello fue seleccionado para entrar en el Seminario de Banapá, donde cursó los estudios de Humanidades y Filosofía. Cursó sus estudios teológicos en la Universidad Pontificia de Salamanca, en España, y fue ordenado sacerdote en el año 1963. Su primer destino fue, precisamente, el seminario de Banapá, y posteriormente la nueva diócesis de Bata. Sin embargo, durante el periodo de la Triste Memoria, el padre Anacleto Sima sufrió en carne y hueso la dura persecución contra la iglesia, siendo encarcelado y cruelmente torturado, entre los años 1976 y 1979. Gracias al Golpe de Libertad sería liberado para seguir en el ejercicio de la Iglesia. En 1979, regresó como párroco a su Evinayong natal, donde realizó una intensa labor pastoral durante mucho tiempo, antes de ser nombrado Obispo de Bata y Presidente de la Conferencia Episcopal de Guinea Ecuatorial entre los años 1992 y 2001.
Monseñor Anacleto Sima ha sido, por lo tanto, uno de los padres de la Iglesia Cristiana en Guinea Ecuatorial, y por eso recibió en los últimos días el cariñoso adiós de la comunidad cristiana, y en general, del pueblo de nuestra Nación. En esta, su última despedida, el Vicepresidente de la República ha querido, también, realizar su homenaje personal.
Información y fotos: Equipo de la Prensa de Vicepresidencia
(Departamento de Prensa del PDGE)





