En el recinto de Niefang solo cabían los presidentes y miembros de las células de base, por eso el Secretario tuvo que dirigirse desde la terraza a todos los que quedaron fuera.
Cada día, Jerónimo Osa Osa estrecha docenas de manos.
El Secretario General saludando a las autoridades.
Entonación del himno.
Entrega de los diplomas e incentivos a los presidentes veteranos de las células de base.
Felicitación al presidente del consejo distrital.





