

HISTORIA DEL PDGE
Con motivo del 40º Aniversario del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial, publicamos esta serie especial sobre la historia del partido y su papel trascendental en la construcción de nuestro país.
CAPÍTULO VII. EL VIRAJE HACIA EL MULTIPARTIDISMO Y LA REFUNDACIÓN CONSTITUCIONAL
Tras la consolidación del liderazgo presidencial y el nacimiento del horizonte energético nacional, la República de Guinea Ecuatorial se adentró en una fase de profunda reconfiguración de su arquitectura legal. En agosto de 1991, el Palacio de Conferencias de Ngoló, en Bata, se convirtió en el epicentro de esta evolución al albergar el Primer Congreso Nacional Extraordinario del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE). Este cónclave estratégico fue diseñado meticulosamente para pilotar la transición hacia un nuevo modelo de gobernanza democrática.
Bajo un clima de notable estabilidad institucional, y ante las crecientes transformaciones socioeconómicas que experimentaba la nación, la formación asumió el debate más trascendental de su historia contemporánea: el tránsito hacia un multipartidismo racional, ordenado y plenamente adaptado a las especificidades locales. El evento concitó una alta atención geopolítica en el plano internacional, atrayendo a destacadas delegaciones extranjeras, entre las que sobresalió la encabezada por Olivier Giscard d’Estaing, presidente de la Liga Económica Europea. Su presencia evidenció el respaldo y el reconocimiento exterior al reformismo institucional que se gestaba en el país.
En la sesión de apertura, el Presidente Fundador del PDGE, S. E. Obiang Nguema Mbasogo, fijó con claridad la doctrina estatal de la reforma. Durante su discurso oficial, condicionó la apertura política al estricto mantenimiento del orden público y el Estado de derecho, mediante un pronunciamiento definitivo que marcó el rumbo ideológico de la organización:
«No existe política ni democracia sin las leyes, y el multipartidismo es una fase de desarrollo de la democracia que debe sujetarse necesariamente al imperio de la Ley.»
Estas directrices funcionaron como el catalizador definitivo de una nueva era jurídica. Para operativizar el mandato del Congreso, el Ejecutivo promovió de inmediato un amplio proceso de diálogo y concertación nacional con representantes de distintos sectores sociales, políticos y culturales de la geografía ecuatoguineana. El objetivo central era edificar un marco de convivencia incluyente que evitara los riesgos históricos de una apertura desordenada o conflictiva.
Continuará…
Departaamento de Prensa del PDGE





