

Agosto 7, 2017
La noticia está en todos los medios de comunicación: el futbolista brasileño Neymar da Silva ha sido traspasado desde el equipo español F. C. Barcelona, al francés Paris Saint-Germain (PSG), en la operación más cara de la historia del fútbol. El club parisino ha pagado nada menos que 222 millones de euros por Neymar.
¿Dónde están ahora las ONGs que denuncian los bienes mal adquiridos?
La noticia de Neymar ha provocado auténticos ríos de tinta, tanto por su importancia deportiva, como por la cantidad verdaderamente inusitada, astronómica y opulenta de la que estamos hablando. Según los especialistas, 222 millones de euros es el traspaso más caro de la historia del fútbol: casi duplica el fichaje de Paul Pogba por 117 millones de euros y es más del doble del de Cristiano Ronaldo por 96 millones de euros. Muchos analistas y medios también han criticado este enorme gasto, con el que se podrían construir hospitales, docenas de escuelas o ayudar a miles de personas en todo el mundo.
Por todo ello, ante esta noticia que ha asombrado al mundo entero, y ante este gasto que muchos consideran desorbitado, desde el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial, nos preguntamos: ¿Dónde están ahora las ONGs como Transparencia Internacional Francia y Sherpa? ¿Por qué no denuncian el origen de los 222 millones de euros, máxime si proceden o están relacionadas con un Gobierno al que otros países acusan de terrorismo? ¿La Fiscalía de París no va a investigar el origen de este dinero con el que se compran, promocionan y mantienen estrellas de fútbol ultramillonarias en el equipo de esta ciudad? Nos parece verdaderamente sorprendente y llamativo que el famoso abogado William Bourdon, junto con las organizaciones como Sherpa o Transparencia Internacional Francia, o la Fiscalía de París, que han gastado enormes cantidades de dinero y medios en acusar -sin pruebas, medios ni argumentos- al Vicepresidente de nuestro país, S. E. Teodoro Nguema Obiang Mangue, no tenga que decir nada sobre este asunto.
Desde el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial no podemos dejar de cuestionarnos por qué estas ONGs y la Fiscalía de París denuncian a presidentes y personalidades africanas por realizar algunas compras o inversiones en la ciudad, pero ignoran la transacción financiera millonaria más escandalosa de la historia del fútbol, realizada por el propio equipo de la capital francesa, con el dinero de un gobierno acusado de terrorismo, y de abuso de los derechos humanos.
Y desde el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial, para finalizar, y después de estas reflexiones, no nos queda más remedio que subrayar el hecho claro, irrevocable, indiscutible, que una vez más asistimos a la doble vara de medir, a la hipócrita realidad que tan habitual es en la política internacional, donde unos son denunciados y otros no, según los intereses que mueven al denunciante.
También podemos expresar, sin temor a equivocarnos, que la operación Neymar es una clara demostración de que el juicio contra el Vicepresidente de Guinea Ecuatorial en París ha sido, ni más ni menos, que un montaje, una farándula falsa, interesada y encima, racista, ya que en otros casos mucho más llamativos, como en este de Neymar, nadie denuncia a nadie. Al contrario: la operación Neymar es aplaudida por algunas instituciones de París: las mismas que intentan además ganar también la liga en Guinea Ecuatorial. Algo que, ni hoy, ni mañana, ni nunca, hagan lo que hagan nuestros rivales, vamos a consentir.
La liga sigue abierta, tanto en el fútbol, como en la defensa de nuestros principios nacionales y nuestra independencia soberana, y no vamos a dejar que nos metan ningún gol, aun sin tener que fichar a ninguna estrella internacional.
Departamento de Prensa del PDGE







